Monday, March 12, 2012

¿Y tú qué haces todo el día?

Es una pregunta que, cuando me la hacen, me cae como balde de agua helada. Por lo general me la hace gente que trabaja en una oficina por lo que siento que me imaginan acostada en la cama viendo la tele y comiendo palomitas todo el santo día.

Para los que no saben o no se imaginan lo que hacemos algunas “amas de casa” (que btw odio el término), aquí les va un pequeño resumen de mi día.

Leche para dos chamacos (a veces las prepara el marido antes de irse, ya gané 5 minutos más). Levanto chamaco, uniforme, desayuno. Levanto al otro, pañal, lo visto, me cambio, dejar chamaco al kinder. Regresamos, medicina, desayuno y arrullada para dormir chamaco dos, (sí, lo arrullo. Porque quiero, porque me gusta y porque lo disfruto muchísimo). Ya que cae, corro a bañarme, camas, platos. (Me urge una lavadora de platos). Despierta, leche otra vez. Pañal otra vez. Se queda jugando, preparo comida. Los días que tengo ayuda, corro a hacer un poco de ejercicio porque hay que cuidarse, #dicen que a las amas de casa fodongas y descuidadas, las deja el marido por una veinteañera, #dicen. Las uñas, el corte de pelo, el súper, el banco, el desayuno, la junta de la escuela, la tintorería, los trámites, etc. Ya hay que salir corriendo por el otro chamaco al kinder. Regresamos, comemos. Platos, mesa, checar chamacos, ya le toca dormir al chiquitin otra vez. Arrullarlo, alzar, tarea, armar rompecabezas, jugar carritos, aventar pelotas, dibujar. A veces es padre, a veces es divertido y a veces es muy aburrido. Ya se despertó el otro, leche, pañal. Ya para esta hora llevamos 6 gritos y 8 regaños por diferentes cosas y apenas empieza la hora cero. Bañar niños, empijamarlos, medicinas, cena, leche. Dormirlos. Si bien nos va, a las 8 ya estamos libres. Cenar con el marido, platicar, si acaso, algún programa. Ya nos dieron las 10. Estoy como trapo, corro a dormir porque mañana a las 7 otra vez nos espera la misma danza.

¿Hago más o menos que quien trabaja en una oficina? No sé y la verdad me vale.
Soy afortunada en decir que hago esto porque quiero y porque me gusta. Está bien, está mal, es mejor o peor que trabajar, no sé. Igual y mis hijos terminan en un manicomio después de estar con su mamá todo el día. Lo que sé es que es mí decisión en este momento de vida. Creo que soy muy afortunada por poder hacerlo.

No dejo de sorprenderme de como nos juzgamos, mucho más entre mujeres y sobre todo entre mamás. Las que no trabajamos no dejamos de decir que lo más fácil es irse a trabajar y dejar niños en la guardería todo el día. Obvio las que trabajan dicen que lo más fácil es estar en casa todo el día, lo difícil es salir y no ver a tus hijos.
Todas somos diferentes, tenemos diferentes estilos de vida, necesidades y personalidades. Hay gente que trabaja por gusto y gente que lo hace por necesidad. Hay gente que se queda en su casa por gusto y porque lo puede hacer. Al final es decision de cada quién.

¿Quién tiene razón? Yo creo que nadie. No son competencias. No se trata de ver quién hace más o menos, a quién le cuesta más o menos trabajo. ¿Qué más da? Nosotras mejor que nadie sabemos lo difícil que es todo.
Lo que sí es un hecho es que para todas en algún momento es frustrante, desesperante, divertido, muy gratificante, confuso, incierto, maravilloso, y en eso creo, es dónde nos deberíamos de entender en lugar de juzgar.

Dedicado a todas mis amigas que trabajan por gusto, por necesidad y a las que se quedan en casa por decisión.

19 comments:

LOMMX said...

Y faltó el pediatra, el super, huir el día del home office y claro, poco pero tweetear para no volverte loca. Resultado: una familia muy feliz, me consta.

bealinda said...

Yuli! Es fabuloso tu día y tu familia y todo eso es resultado de lo q haces todo el día. Q afortunada eres en hacer lo q te gusta eso es lo q importa!

Karina Velázquez said...

Y faltó si aparte haces trabajo para alguien externo (porque administrar una casa, cuidar niños, hacerle de maestra, enfermera, psicóloga infantil y demás) ES trabajo y mucho trabajo, les guste o no las cuestionadoras o cuestionadores. Yo he probado las 2 situaciones (quedarme en casa con los niños, salir a trabajar a oficina y dejarlos en guardería). Las dos cosas pueden ser realmente agotadoras. En el caso de trabajar y no ver niños, de todas formas hay que preparar ropa, comida, pañales y demás para dejárselos en la guardería, llevarlos y traerlos de la escuela (al que va a la escuela), ir a donde trabajas y regresar a casa agotadísima todavía a limpiar casa (con ayuda, lo bueno, pero eso no quita lo cansado). En el otro caso, pues ya lo explicaste tú muy bien. No deberíamos descalificarnos unas a las otras, como bien dices, ambas se cansan, en diferentes cosas, pero ambas hacen un esfuerzo sobrehumano para sacar adelante a su familia. El mérito es tanto para una como para la otra. Si acaso lo que puedo decir que yo encuentro de "ventaja" es no salir lejos a trabajar, pero de todos modos salgo (a juntas, a dejarlos a la escuela, a hacer compras de repente, etc.)... Pero muy bien por el post (llegué aquí desde un post compartido en Feminismo de acuerdo con mi vecino, compartido por Marga Britto).

Karina Velázquez said...

Y faltó si aparte haces trabajo para alguien externo (porque administrar una casa, cuidar niños, hacerle de maestra, enfermera, psicóloga infantil y demás) ES trabajo y mucho trabajo, les guste o no las cuestionadoras o cuestionadores. Yo he probado las 2 situaciones (quedarme en casa con los niños, salir a trabajar a oficina y dejarlos en guardería). Las dos cosas pueden ser realmente agotadoras. En el caso de trabajar y no ver niños, de todas formas hay que preparar ropa, comida, pañales y demás para dejárselos en la guardería, llevarlos y traerlos de la escuela (al que va a la escuela), ir a donde trabajas y regresar a casa agotadísima todavía a limpiar casa (con ayuda, lo bueno, pero eso no quita lo cansado). En el otro caso, pues ya lo explicaste tú muy bien. No deberíamos descalificarnos unas a las otras, como bien dices, ambas se cansan, en diferentes cosas, pero ambas hacen un esfuerzo sobrehumano para sacar adelante a su familia. El mérito es tanto para una como para la otra. Si acaso lo que puedo decir que yo encuentro de "ventaja" es no salir lejos a trabajar, pero de todos modos salgo (a juntas, a dejarlos a la escuela, a hacer compras de repente, etc.)... Pero muy bien por el post (llegué aquí desde un post compartido en Feminismo de acuerdo con mi vecino, compartido por Marga Britto).

Jordy said...

Es dificil poner en papel todo lo que haces en un dia, lo que si es facil decir es: gracias por todo lo que haces por nosotros y por darnos lo mejor de ti..somos muy afortunados.

Att.

Tu esposo y tus chamacos!!

@julietats said...

Muchas gracias por leer Karina! Es admirable que todas nos partimos en mil pedazos. Un abrazo

Ita said...

Nada qué agregar y menos que juZgar! Sólo decir que soy tu fan! Aún no llego al tema del ejercicio (espero que no me cambien por un modelo más nuevo) y mi casa jamás luce como la tuya linda y perfecta, pero me sigo esforzando! Besos

Olsina said...

Y a que horas escribiste el post??? ;)
Me gusto mucho, besos!

@julietats said...

Mil gracias por leer y comentar! Un abrazo :)

Julietats said...

Jajaja, ya sabía! Gracias grinch, beso.

@julietats said...

Eres lindísima vecina, gracias!

@Khristtina said...

Eres una de mis heroooooas (ya sé que la grinch de Olsi va a venir a decir que se dice heroína, pero #ayquetiene)!
Eres maravillosa amiga, mamá, esposa, twittera, hermana y compañera de chisme; todo lo he visto de cerca o de lejos y no dejas de sorprenderme.
Sé los pros y los contras de cada situación, y por eso, como tú, les digo #cuicuiri a l@s metiches y criticones. Te quiero!

La Escribidora said...

Yo sé de ambas cosas. Viví 23 años con una madre de tiempo completo y veía cómo le faltaban horas a sus días. Siempre me sorprendió la forma en que lograba administrarse para hacer todo eso que mencionas en tu post, más mil cosas más. Ahora que soy mamá la entiendo.

Y, por otro lado, yo vivo la parte del ser mamá trabajadora, y sí, por fortuna tuve la suerte de poder decidir. También tiene sus días más que complicados. Y por más que intento organizarme para pasar más tiempo con mi hijo o por lo menos que sea de calidad, hay veces que no lo logro del todo.

Creo que tan admirable un papel como el otro. Cada madre sabe por qué hace las cosas y toma determinada decisión y nadie tiene derecho a juzgar, mucho menos a decir "¿no haces nada?" pfff.. a ese tipo de comentarios... ni prestes oídos.

Un abrazo muy grande

La Escribidora said...

Por cierto, que bueno que retomaste el blog, acá estaré chismoseando :)

@julietats said...

Karlita mil gracias, eres un amor. Gracias por leer y por tus palabras. La realidad es que todas nos partimos en mil para tratar de hacer lo mejor. Te mando abrazo y beso!

@julietats said...

Gracias por leerlo amiga! Espero tener temas para escribir más, se me pone la mente en blanco jajaja. Te mando un beso!

Fernanda said...

Yo no he tenido oportunidad de ser mamá/ama de casa hasta el momento y muchas veces digo que me gustaría serlo, de hecho pensé que el estar de "incapacidad" esperando la llegada del segundo me daría oportunidad precisamente de eso: descansar, irme a desayunar con amigas, leer (JA!), etc, etc., sin embargo mi día era exactamente como lo describes además de tener que contestar correos o por lo menos leerlos, recibiendo llamadas, porque los pendientes del trabajo no se incapacitaron y cuando menos pensé ya estaba de nuevo trabajando... ahora al final del día a veces sigo pensando que me gustaría estar en casa todo el tiempo porque aunque ya comprobé que no es así mi subconsciente dice que debe ser mas relajado (?)... y si hay momentos de frustración, diversión, carreras, regaños, pero sobretodo de mucha, mucha satisfacción por el simple hecho de ser mamá (de cualquier tipo)... :D

Daisy said...

Genial. Simplemente GENIAL !!!!! Aún no soy madre, pero pienso EXACTAMENTE igual que vos es este tema. Siempre veo eso entre las madres. Yo voy a ser un caso intermedio (si dios quiere que siga con mi trabajo). Por que tengo la bendición de trabajar desde mi casa 8 hs diarias. Asiq cuando tenga un hijo, espero seguir trabajando desde casa y poder hacer "de todo un poco" (ama de casa/trabajo/madre). Muchas me dicen que es imposible. Pero para mi no hay imposibles si hay ganas. Un abrazo! Me encantó tu blog.

JULIA CUÉLLAR said...

Absolutamente de acuerdo, es una decisión de vida. No hay respuestas correctas o incorrectas, depende de lo que hayas imaginado cuando proyectaste ser mamá. Cada una hace lo que cree es más conveniente y lo que las circunstancias le permiten. Lo de la veinteañera, me hizo reír, a mí me dejaron por una de mi misma edad, sólo que no era mamá. Hay que cuidarse por uno, no por el marido (eso creo yo) Y los hijos son todo un reto y confieso que cansan más que la oficina,la tele, el radio, la prensa, ya estuve allí y ni los días más agitados de esos lugares se comparan al cansancio mental y físico que dejan los hijos un día cualquiera. Ser madre de tiempo completo (y es un decir, porque desde casa chambeamos muchas) es un reto. Felicidades a todas las que lo hacemos con amor, fe y serenidad (aunque nos jalemos los pelos una que otra vez, en las crisis ser madre implica guardar la calma y resolver).